Reconoces que algo está sucediendo. Hay una situación, reacción o patrón en tu vida que ya no puedes ignorar.
Dejas de mirar únicamente lo que pasó y comienzas a observarte a ti: qué sentiste, cómo reaccionaste y qué se activó.
Empiezas a investigar de dónde viene, qué lo sostiene y por qué continúa apareciendo en tu vida aunque quieras cambiarlo.
Cuando puedes observar lo que antes operaba en automático, aparece algo que antes no tenías: la posibilidad de responder de otra manera.
No importa cuánto ganas: pareciera que siempre sucede algo que te devuelve al mismo punto. Quizá el problema no está solamente en tus números, sino en la forma en la que te relacionas con ellos.
Distintas relaciones pueden terminar activando los mismos miedos, discusiones, necesidades o formas de reaccionar. Cuando algo se repite, vale la pena observarlo.
Cambias de trabajo, proyecto, estrategia o camino, pero terminas sintiendo nuevamente que no avanzas. A veces no necesitas hacer más. Necesitas entender desde dónde estás eligiendo.
Hay momentos en los que una situación activa inmediatamente miedo, enojo, culpa, necesidad de controlar o necesidad de protegerte. Después puedes entender lo que pasó. La pregunta es: ¿qué ocurrió dentro de ti antes de que pudieras verlo?
Dinero, pareja, familia, trabajo o emociones pueden parecer problemas completamente diferentes.
A veces son distintas puertas hacia algo que todavía no habías observado.
Observar qué sientes, cómo reaccionas,
qué decisiones repites y qué situaciones
siguen apareciendo en tu vida.
No para juzgarte.
Para empezar a reconocer el sistema
desde el que estás operando.
Ponerle nombre al patrón.
Preguntarte de dónde viene,
cuándo comenzó,
qué lo activa
y por qué continúa apareciendo.
Verlo no siempre es suficiente.
Hay que llevarlo a consciencia.
Cuando comprendes desde dónde estabas reaccionando,
puedes comenzar a construir nuevas respuestas,
decisiones, hábitos y formas de relacionarte
contigo mismo y con tu entorno.
Ya no solamente reaccionas.
Empiezas a elegir.
Antes de la sesión recibo información básica
sobre ti y sobre aquello que quieres trabajar.
No necesitas diagnosticarte.
Solamente identificar qué está sucediendo
y qué quieres comprender.
Durante 90 minutos observamos el problema,
hacemos preguntas, conectamos información
y buscamos qué puede estar sosteniendo
aquello que hoy estás viviendo.
El objetivo es generar consciencia,
claridad y una nueva dirección.
Dependiendo de lo que encontremos,
puedes llevar ejercicios, hábitos,
meditaciones o prácticas para continuar
trabajando por tu cuenta.
Además tendrás seguimiento y espacio
para dudas por WhatsApp.
Disponible online por videollamada
o presencialmente según ubicación y disponibilidad.
No se trata de decidir de antemano
qué técnica necesitas.
Se trata de observar qué está sucediendo,
comprender qué hay detrás y trabajar
a partir de lo que aparezca durante el proceso.
Durante años tuve que aprender a observarme, cuestionarme y reconstruirme mientras mi propia vida sucedía.
Aprendí a reconocer mis reacciones, mis decisiones, mis miedos, mis patrones y aquello que seguía repitiendo incluso cuando conscientemente quería algo diferente.
Con el tiempo entendí algo: una cosa es ver lo que te está pasando y otra completamente diferente es hacerlo consciente.
Hoy mi trabajo consiste en acompañar a otras personas a observar aquello que quizá llevan años mirando, pero todavía no han logrado comprender desde la raíz.
No necesitas tener todas las respuestas para comenzar.
Solamente necesitas estar dispuesto a observarte con suficiente honestidad para empezar a encontrarlas.